Cuando se aborda el tema de la guerra, el “¿Por qué?” es un tópico que genera el interés de todos, y es que nuestra historia como planeta ha visto conflagraciones de escala mundial en el pasado, pero los tiempos han cambiado y esa etapa de conflictos entre superpotencias parece haber quedado atrás. Ahora son los llamados “grupos insurgentes”, “guerrillas” y “terroristas” los que se levantan a combatir contra los gobiernos y, en vez de tener unas cuantas batallas de proporciones épicas (estilo D-Day), lo que tenemos son un sin número de pequeños enfrentamientos o ataques a objetivos oportunistas, sin la distinción entre lo que significa un blanco militar vs un blanco vulnerable, ambos son atacados de forma que algunas veces parece completamente aleatoria.

Mientras todo esto sucede, los gobiernos tratan de revisar la historia de las guerras, comparar los datos de “inteligencia militar” solamente para encontrarse con el hecho de que la naturaleza aleatoria de los ataques hace casi imposible la predicción de próximos altercados.
Es precisamente por eso que me pareció interesante este documento colaborativo titulado;
Universal patterns underlying ongoing wars and terrorism (Neil Johnson et al. 2006)
En la nota se explica que, cuando se toma en cuenta la frecuencia e intensidad de estos ataques, los eventos de cualquier “guerra de guerrillas” siguen la Ley de Potencia.
Como todos probablemente suponemos, los ataques de menor escala son mas comunes, pero una distribución guiada por la ley de potencia muestra una predicción mucho más específica. Resulta que si se clasifican los ataques de acuerdo al número de victimas n, entonces la cantidad de conflictos ocurridos en cualquier año es proporcional a n elevado a la constante de la ley de potencia. Si clasificamos de esta manera la información de conflictos recientes (guerra de Irak por ejemplo, entre otras) notamos que esta constante es -5/2 para conflictos de cualquier escala y puede ser utilizada para predecir la cantidad de ataques que causarán cierto número de fatalidades dado un tiempo en específico.
El profesor Neil Johnson de la Universidad de Oxford tiene resultados interesantes. Después de un extenso análisis de los datos provenientes de conflictos pasados de larga duración como la guerrilla en Colombia, antiguas guerras en el medio oriente y ataques terroristas, llegó a la conclusión de que en todos los casos el exponente de la ley de potencias es cercano al valor de -2.5. Aún más, a demostrado que en los casos como Colombia y Irak, el exponente de tiende a acercarse a -2.5, en el caso de colombia desde abajo, y en el caso de Irak, desde arriba.
¿Es esto el ejemplo de un patrón matemático que modela el desarrollo de las guerras modernas? El autor cree que si, y pensando en eso desarrolló un modelo para predecir la distribución de muertes en este tipo de ataques.
El punto interesante de este modelo es que evoluciona con el tiempo. Como las películas nos enseñan, los terroristas actúan comúnmente en grupos pequeños, si se presenta la necesidad de mas recursos, se unen. Cuando sienten que el gobierno o la policía se esta acercando, se dividen. Después de un tiempo el sistema llega a un punto de estabilidad donde los grupos están distribuidos con diferentes tamaños.
Es aquí donde el modelo presentado adopta una dinámica evolutiva; en cualquier tiempo t, un grupo guerrillero es escogido aleatoriamente, el chance de ser escogido es directamente proporcional al tamaño del grupo, siendo evidente que grupos pequeños tendrán más actividad que los grupos grandes. Cada grupo tiene 1% de posibilidad de dividirse en unidades mas pequeñas, si no se divide, entonces se unirá con algún otro grupo aleatoriamente.
En este modelo, a la guerrilla le es dado un valor de “fuerza”, basado no solo en el tamaño del grupo, sino también en su acceso a armas, información, etc. Cada valor de 1 en fuerza, significa que por cada ataque en que este grupo este envuelto, existirá por lo menos 1 muerte. Eso implica que al moverse los grupos, dividirse o aliarse juntos, los mas grandes son capaces de generar mayor cantidad de fatalidades.
Después de que a una población se le permite evolucionar por un largo tiempo, el resultado de la distribución de la ley de potencia en el tamaño de los grupos es exactamente -5/2. Y si tomamos en cuenta que la fuerza de un grupo es proporcional a su tamaño, esta distribución también puede ser utilizada para predecir la frecuencia de los ataques que tendrán un número X de fatalidades. Es interesante notar que mientras esta probabilidad se mantenga pequeña, la distribución de los ataques es estable en respeto a la ley de potencia.
El autor comenta; “La ley de potencia salta a la vista dentro del sistema moderno de guerras asimétricas donde los combatientes son gobiernos contra pequeños grupos insurgentes..”, sigue “definitivamente tendremos oportunidad de probar este análisis en el futuro…” mientras continua el análisis de los datos de otros conflictos como Senegal, Indonesia, Israel eh Irlanda del Norte.
Ahora bien, algunos opinan que la volatibilidad de este tipo de conflictos es mucho mas profunda que esto, y que la información para medir la “fuerza” de un grupo insurgente es una variable desconocida aún para los mayores organismos internacionales y que por lo tanto es imposible predecir el próximo ataque suicida, puede que tengan razón, a mi simplemente me pareció interesante como es posible modelar matemáticamente un hecho dominado por el comportamiento humano y encontrar patrones y estructuras estadísticamente predecibles.

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